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Desde que Haymitch le dijo a Katniss que estaríamos separados de ahora en adelante, ella apenas y me mira, se sienta lo más alejada posible y como es obvio tampoco me habla. Explicarle la situación no creo que ayude en algo, no éramos amigos antes, ahora no tendremos que seguir fingiéndolo, pensé que eso le haría sentirse mejor, pero se ve molesta. Creo que la idea de Haymitch de no decirle nada de la situación parece acertada, no creo que vea algo positivo en que me haya aliado con los profesionales y por supuesto que no le puedo decir mis verdaderas razones.
Voy camino a mi habitación donde se supone que me preparare para los temas que hablare en la entrevista, aunque creo que Haymitch querrá hablar primero de la estrategia con los profesionales. Después de un rato toca a la puerta y lo dejo pasar, se sienta en el sofá junto a la cama, junta las manos y me observa.
-Muy bien Peeta- me dice Haymitch- acabo de hablar con el mentor de los tributos de Distrito 2. Fue algo muy rápido, solo le pregunte que si estaba enterado de la oferta que Clove te hizo, me dijo que por supuesto que ellos lo habían planeado, le dije que aceptabas. Me recordó que como es regular, se mantuviera la alianza en secreto hasta que se inicien los Juegos. Así que ya esta, entrando en la arena estarás con los profesionales.
-¿Qué pasa?- le pregunto al ver que no deja de frotarse las manos.
-Me preocupa el chico, Cato, cuando llegué estaban discutiendo, se oían los gritos hasta el elevador.
-¿De qué discutían? ¿De… mi?
-No… no le sé Peeta, no se entendía bien, todos hablaban al mismo tiempo y en cuanto toque el timbre guardaron silencio, su mentor salió a atenderme en el pasillo un par de minutos y me fui. El hecho es que el temperamento de ese chico es fuerte, no sé cuánto tiempo se sostendrá la alianza con alguien así, como ya has aceptado, deberás protegerte las espalda todo el tiempo particularmente de él. Te enseñare una técnica para no dormir profundamente, descansaras un poco pero tendrás que mantenerte en vigilia mientras estés con ellos. Y bueno lo ideal sería que supieras usar algún tipo de arma para…
- Se usar el cuchillo- le sorprendo- mi hermano me enseño algunos movimientos, no estoy seguro si lo hago correctamente.
-¡Vamos a probar entonces!- me dice mientras se para de un salto -Déjame traer un cuchillo sin filo de la cocina y veremos que puedes hacer.
Las siguientes par de horas Haymitch me enseña los lugares estratégicos para lesionar de un solo golpe de cuchillo, y los lugares mortales para apuñalar. Revisa mi agarre, es bueno, mi hermano me enseño bien. ¿Como sabe Haymitch usar un arma tan bien? ¿Aprendería antes de convertirse en vencedor? ¿Por eso gano? En realidad es que no sé como gano sus juegos, regularmente a lo largo del año repiten por televisión las ediciones de Juegos pasados pero nunca han repetido los juegos donde gano él, ¿Será que al ser el único vencedor de un distrito tan lejano no le interesa mucho al demás Panem? Sea cual sea la razón de Haymitch para saber moverse con un arma en las manos me viene perfecto, y no quiero distraerlo preguntando cosas que probablemente no quiera contestar, si algo he aprendido al ver este espectáculo y a sus mentores es que a los Vencedores, que no sean profesionales, no les gusta hablar de sus propios juegos, supongo la razón, para ganar hay que dejar de ser quien eres, convertirte en alguien salvaje e inhumano para sobrevivir. Si yo fuera ganador también estaría avergonzado, es justo como no quiero morir.
Movemos la pequeña mesa de centro para empezar a practicar los puntos estratégicos del ataque. Al acercarse a mi Haymitch comienza a reír.
-¿Qué? –pregunto
-Hueles a rosas. Pensé que ya habías aprendido a usar la ducha.
-¡Lo hice! Hoy por las prisas me equivoque de botón. Y bueno ya no tenía tiempo para volverme a enjuagar me urgía hablar contigo.
-Bueno aprovéchalo, en la arena no creo que vuelvas a oler así- sigue riendo mientras retomamos la posición para seguir entrenando el uso del cuchillo.
Cuando me ha quedado claro cómo moverme, Haymitch continúa con una técnica para dormir de manera superficial. Lo primero es colocar en una mano un objeto con un poco de peso, puede ser una rama, la sostienes como si fuera un lápiz con el que estas escribiendo, en cuanto comiences a dormir tendrás varios minutos antes de entrar en sueño profundo que es el momento en que sueltas el objeto de la mano y te despierta de inmediato. Vuelves a tomar el objeto y comienzas de nuevo. Por supuesto eso es en una mano, en la otra mano tendré que tener escondida un arma, un cuchillo o una navaja, para estar listo para defenderme si soy atacado por sorpresa mientras duermo.
Haymitch cree que los primeros días no será necesario usar esta técnica, sobre todo porque me ven como una utilidad para ellos. En los días siguientes según se logren los objetivos de los profesionales y menos tributos haya tendré que plantearme si salir de ahí con sigilo y hasta qué momento quedarme. Mientras tanto si no me siento seguro durmiendo con ellos tendré que implementar lo aprendido con mi mentor desde el principio para estar alerta incluso cuando descanse.
Me es curioso que Haymitch sabe que los profesionales me quieren con ellos para entregarles a la tributo que les supone más peligro, y sin embargo no menciona nada sobre Katniss, no toca el tema de lo que haré para llevarlos a ella, solo de qué hacer cuando ya se haya terminado la alianza. Después de eso se va directo sobre lo que hablaré en la entrevista. ¿Pensará que la traicionare sin más? ¿Qué puedo entregar fácilmente a la chica de mi distrito para salvar mi pellejo? o ¿qué me quitan un peso de encima al no tener que matarla yo? Tampoco es tan raro que eso suceda, en la arena el único fin del Capitolio es convertirnos en asesinos para no confiar en nadie, ni siquiera en tu propio distrito. Sea lo que sea que piense Haymitch no me importa, de hecho está bien porque no tengo que confesar mis verdaderas intenciones, aunque Haymitch suele ser perspicaz dudo que sepa que la amo. Ese pensamiento me hace sonreír, la amo, jugare mi propio juego; hare todo para que ella sea la ganadora de estos Juegos.
-Bueno Peeta ¿Tienes alguna idea de lo que quieres hablar en la entrevista?
-Creo que sí. He notado en otros años que Caesar hace una pregunta en las entrevista sobre: qué tal te ha parecido el Capitolio y esperan que les digas cosas maravillosas.
-Que los tributos engrandezcan lo magnifico que es el Capitolio- dice con sarcasmo- Por supuesto les encanta que los adulen.
-Sí, solo que pensé en hablar más bien inocentemente, ya sabes, decirle que la comida es tan deliciosa que el primer día me tome una jarra de chocolate yo solo; o que nunca me había bañado tanto en toda mi vida, y claro mi olorosa experiencia con los botones de la ducha - Haymitch me mira asintiendo.
-Me gusta, creo que puedes ser bastante carismático, puede funcionar – me dice emocionado - Bien Peeta, comencemos a practicar, yo seré el entrevistador, trata de llevar alguna de las preguntas que te haga hacia lo encantador que te parece el Capitolio y Caesar seguro que te sigue el juego… aunque bueno, si hay un espacio antes de la entrevista… se le puede sugerir que preguntarte.
-¿Le puedo pedir que me pregunte algo especifico?- le pregunto
-No siempre se puede, por eso necesitamos practicar. Vamos.
El resto del tiempo de mi clase es para practicar la entrevista, lo hago bien, Haymitch parece complacido, incluso sonríe con mis respuestas.
Al terminar vamos juntos hasta el comedor. Todo huele delicioso, siempre hay platillos nuevos que llaman mi atención, de inmediato comienzo a servirme. No sé cuánto tiempo tiene que pasar uno viviendo en el Capitolio para acostumbrarse a comer así, nunca lo sabré.
Katniss aparece y nos mira seria, sin decir palabra comienza a servirse aventando la comida a su plato. Effie llega a la mesa, se acaricia las sienes de la cabeza con los dedos y trata de sonreírme aunque es evidente que esta de mal humor. Supongo que no ha ido tan bien su clase. Comemos todos en silencio. Al final me dirijo con Effie a mi habitación para comenzar a prepararme para la presentación. Me da un traje y me enseña a usar la botonadura, ya que cuando te sientas tiene que quedar abierto y en cuanto te levantas solo cierras un botón, simple pero es un detalle que en el Capitolio toman mucho en cuenta. Me enseña las posturas correctas para sentarme, levantarme. Como saludar correctamente a los caballeros, y como tomar de la mano a una dama, me dice que pude servirme si necesito ayudar a Katniss a bajar las escaleras con su vestido largo.
-No creo que sea algo que vaya utilizar, lo de ayudar a Katniss- le digo recordando como me a ignorado en todo el día.
-Pues es probable que si lo tengas que hacer Peeta, aunque estuvimos varias horas practicando con los tacones, simplemente no es algo tan sencillo, requiere muchisimo compromiso verte elegante al caminar y créeme que Katniss no lo ha conseguido. Su actitud ante los Juegos deja mucho que desear. Además la estrategia que planeamos el equipo fue el de mantenerlos juntos hasta entrar a la arena, así que si ella no puede comportarse como una dama por lo menos confió en que tú te portaras como un caballero - me contesta con suficiencia.
-¿Por qué? ¿Por qué mantenernos juntos si al final en la arena no lo estaremos?
-Dime Peeta ¿cuándo has visto dos tributos siendo amigos? Exacto, nunca. Creo personalmente que Cinna es un genio del estilismo, pero esta idea que tuvo nos apasiono desde el principio. Dos tributos unidos a pesar de las circunstancias, es algo nuevo y único, una excelentísima estrategia, no sabes cuánto hablaron de ustedes en el Capitolio por la forma que iban tomados de la mano en la carreta del desfile. Son un misterio, y eso al igual que la ropa de Cinna los puede hacer inolvidables al entrar en los Juegos, que al final es de lo que se trata.
Termino mi clase con Effie y me deja en mi habitación para cambiarme el traje con el que practique. Me recuerda que me esperan a cenar para que llegue puntual al comedor.
Las palabras de Effie sobre las razones para mantenernos unidos resuenan en mi cabeza en cuanto me quedo solo, tiene todo el sentido. Nunca antes se vio algo parecido, es como las llamas en la ropa, o los puntajes altos de dos tributos de un distrito olvidado. Cinna es un genio, con todo junto estamos llamando la atención del Capitolio, incluso los profesionales nos voltearon a ver como posibles aliados, sé que si no fuera por Clove también hubiesen querido a Katniss en el grupo. Aunque estoy casi seguro de que ella no hubiese aceptado, hasta yo que soy inofensivo le doy desconfianza. Examino en mi cabeza todos los juegos que he visto por años ¿Qué es lo que nunca ha pasado? ¿Qué es lo que podría cambiar el juego? ¿Qué nos haría inolvidables para todo Panem? Mi respiración se detiene, he tenido la respuesta desde el día de la cosecha, la he tenido desde hace años. Y de pronto sé que es lo que debo hacer.
Llego a la mesa del comedor donde esta nuestro mentor solo, tiene la mirada ausente, en la mano sostiene una copa de vino casi vacía, por lo que veo no es la primera.
-¿Todo bien Haymitch?- le pregunto.
-Trato de quitarme el mal sabor de boca de las últimas horas. Te lo digo Peeta, esa chica tiene todo el potencial para ganar, la cuestión es que no solo sirve que seas buena con un arma; en la arena necesitas a los patrocinadores, debes conseguir sus regalos para sobrevivir. Y como yo lo veo, la entrevista será un desastre, odia al Capitolio, odia a todo el mundo. Y se los hará saber.
Miro a todos lados asegurándome que seguimos solos, me acerco a su oído.
-Debo hablar en privado contigo después de la cena- le digo en voz baja. Él me mira curioso.
-¿Otra alianza?- me pregunta
-Otra estrategia, o más bien la misma pero mejor.
-Te veo en mi habitación al terminar- Haymitch deja la copa a un lado y no vuelve a servirse vino el resto de la noche.
Katniss no llega a cenar, no sé qué sucedió exactamente en sus clases, no la culpo, son momentos de mucha tensión, a mi crear planes me ayuda a aferrarme a algo. Terminando de comer me dirijo con Haymitch a su habitación, le confieso mi propuesta y el está encantado con la idea. Sigue la estrategia que ellos querían y nos pone en un lugar elevado, sobre todo a Katniss. Me promete hacer lo que pueda para pedirle a Caesar hacerme la pregunta especifica justo antes del cierre de mi entrevista. Me calma un poco, con la práctica que tuvimos podré llevar las preguntas hasta donde quiero, y si Haymitch consigue acercarse a Caesar, la entrevista será exactamente como planeamos. Esta noche podría dormir más rápido, pero quiero probar la técnica para estar alerta, tomo un pequeño adorno de la mesa de centro, es redondo y pesado; lo coloco en mi mano, me recuesto sentado en el sillón, cierro los ojos y sin darme cuenta por el cansancio de estos días mas el apoyo de Haymitch me dan suficiente para dormirme de inmediato, poco tiempo a pasado cuando mi mano se abre sola y suelto de golpe el adorno que cae al piso, funciono, me despierto enseguida. Ahora me puedo ir a la cama con más tranquilidad que antes.
Al día siguiente después del desayuno me voy directo con Portia y sus asistentes, no he necesitado ducharme en mi habitación porque sabía que eso vendría en la agenda de mi estilista, y así es, solo que no contaba con disfrutarlo. Me colocan desnudo como es su costumbre sobre una mesa, frotándome la cara y el cuerpo con una especie de liquido verdoso que huele a hierbas, es refrescante y mis músculos se relajan, me dejan ahí un buen rato, después lo quitan con pequeñas toallas de algodón y me meten en una bañera con agua tibia, donde me dejan cerca de una hora. Aunque dormí muy bien esta noche, estoy casi roncando y tienen que despertarme para salir de la tina. Me ponen una pequeña bata y se dedican a mi rostro, me explican que me pondrán un químico que evita que me salga barba, de esa manera el público podrá seguir reconociendo a los tributos con facilidad, ya que si nos va bien, son varios días los que estaremos en la arena sin rasurarnos. Hacemos pausa para comer pero sin salir de ahí, están decididos a pulirme lo mas que se pueda, me cortan el cabello, me arreglan las uñas, me limpian los dientes con una máquina, me ponen lociones en la piel, y varias horas después por fin estoy listo para usar el traje que usare en la entrevista. Portia me lo muestra y veo que tiene flamas dibujadas en las orillas, me pregunto si así será el vestido de Katniss.
Salimos directos al ascensor, creo que la veré hasta que lleguemos al estudio de grabación cuando la puerta de nuestro piso se abre y ella sale de ahí con un vestido rojo fuego, esta tan resplandeciente que es imposible dejar de verla, su cabello esta delicadamente arreglado y sus labios tienen un color carmín excepcional, se ve aun más hermosa que en el día de la presentación. Hay algo en ella diferente, parece relajada, lo que me asombra después de lo molesta que estaba ayer; si no fuera por sus brillantes ojos grises pensaría que es otra chica.
Bajo la mirada al piso, no quiero que me vea contemplarla de esta manera, aunque guardo con celo el recuerdo de su imagen en el vestido rojo. Llegando a la estudio nos colocan en una fila dentro de una sala, ahí esperaremos nuestro turno para ser entrevistados, hay una televisión enorme donde podremos ver todo el programa. Nos han separado de nuestros mentores así que no podre saber si Haymitch pudo hablar con el entrevistador, debo confiar en él, o en nuestro plan al menos. Las luces, el ruido del público o tal vez los demás tributos mirándola hacen que Katniss se muerda las uñas, me gustaría tomarla de la mano y decirle que todo va a salir bien, me acomodo un poco para acercarme y ella se mueve rápidamente dándome la espalda. Doy un suspiro y miro mis zapatos otra vez.
Comienza el programa, Caesar está muy animado presentado a la tributo del 1, se llama Glimmer, me aprendo su nombre ya que estaré en el grupo de aliados con ella. Lo que me recuerda que no he visto a Clove desde el tejado, la busco con la mirada y ella parada en el inicio de la fila me está observando, asiento lentamente la cabeza, casi imperceptible, y ella hace lo mismo con una pequeña sonrisa de lado. Regreso a ver la televisión, decidido a poner atención a las entrevistas a ver si hay algo que me pueda servir. Nada, cada tributo hace mejor esfuerzo para parecer interesante, pero todo lo que dan es superficial, es muy poco el tiempo que nos dan en el escenario, tengo que hacer que el mío valga la pena. Llega el turno de nuestro distrito, y la chica es la primera en pasar. Katniss camina despacio apretando sus puños y sale de la habitación, como los tributos se sientan cerca del escenario después de su entrevista, me he quedado solo. Segundos después Caesar la presenta y el rostro de la chica en llamas llena la pantalla, en este momento puedo admirarla sin temor, estoy a salvo por ahora.
Por supuesto se ve espectacular, pronto se pone de pie y comienza a dar giros con los brazos al aire, su vestido comienza a prenderse en llamas falsas como nuestros trajes del desfile, en unos segundos está completamente envuelta en fuego, es impresionante, el público está encantado con ella y le aplaude sin parar. Su entrevista continua con preguntas sobre su calificación de once en su puntaje con los Vigilantes, ella sonríe como nunca la he visto y se que se ha ganado a la gente. Caesar le pregunta por su pequeña hermana, me inclino hacia delante del monitor esperando que ella evite contestar, sin embargo mira directo al público y dice abiertamente “Se llama Prim, solo tiene doce años y la amo más que a nada en el mundo”. Puedo sentir su dolor al hablar de su hermana, era inevitable que Katniss se presentara voluntaria en la Cosecha, recuerdo el miedo en sus ojos y siento un fuerte deseo de abrazarlo en este momento. Me enfoco de nuevo en la pantalla y veo que su entrevista ha terminado y la despiden con un gran aplauso.
Viene un asistente del programa y me guía hasta el escenario. Caesar da unos pequeños comentarios y presenta como el último (pero no menos importante) tributo de estos Juegos. Camino con seguridad, justo como me dijo Effie que les gusta en el Capitolio, sonrió ampliamente saludando al público y le doy un firme apretón de manos a Caesar que me recibe con una mueca de asombro, me invita a sentarme, abro el botón de mi traje y hago el movimiento de empezar a girar.
-¡Oh! ¿Tu también darás vueltas?- me sonríe emocionado
-No no, hoy no me prenderé fuego - bromeo – las flamas se las dejamos a Katniss que le quedan mucho mejor.
-Sin lugar a dudas Peeta- me dice entre risas- ella se ve hermosa en llamas.
-¡Ya lo creo! ¡Se ve ardiente!- le contesto. Caesar y el público sueltan una carcajada y me siento confiado al instante. Nos sentamos en los sillones del escenario, cruzo la pierna imitando la posición de Caesar.
– Peeta, tu nombre proviene de … el pan pita?
-Así es Caesar, mi padre es panadero e insistió en llamarme así, de hecho mis hermanos también tienen nombre de panes: Acim y Ekmek. Mi padre es un gran conocedor de su profesión, y algunas veces le gusta relacionar las cosas que vive con los panes, cosa rara que yo también he heredado. Por ejemplo en los entrenamientos, el chico del Distrito 4 se quedo de cabeza en un tubo, y yo lo único que podía pensar era se parecía a el pan de algas que hacen en su distrito, que es completamente verde como él en ese momento- Caesar y el público vuelven a reír.
-Que peculiar es eso Peeta ¿Yo que pan seria?
-Tu serias una suave flor de pan blanco- le digo- pero una flor muy masculina claro- Caesar vuelve a reír con ganas junto al público.
-Gracias por la aclaración de masculina Peeta.
-Bueno que las flores no están mal, mira que últimamente me he acostumbrado a oler a rosas-
-¡Oh! ¿Te han gustado los perfumes del Capitolio?
-Si si claro, son deliciosos pero me refiero más a las duchas, que si no sabes usarlas pueden resultar peligrosamente olorosas, desde el primer día que llegue estuve presionando botones equivocados y cada ducha en el Capitolio han sido horas interminables oliendo a rosas. Hasta que mi mentor me enseño a usar los botones correctamente, creo que le mareaba estar cerca de mi o quizá… era por otra cosa – el publico grita de entusiasmo por la broma a mi mentor -Dime ¿Todavía huelo a rosas?- le pregunto a Caesar
-Déjame olerte- me dice mientras se acerca a mi- ¡Oh! ¡Es verdad! ¡Hueles al jardín completo! – el público estalla en risas.
-¡Tu también hueles muy bien Caesar!- le digo olisqueándolo aprovechando su cercanía.
-¡Oh muchas gracias! Es que yo llevo más tiempo viviendo en el Capitolio. – la gente vuelve a reír entre aplausos.
-¡Gran chico! ¡Gran chico Peeta! Dime… – me dice Caesar y el publico guarda silencio para seguir escuchando la entrevista- …en casa aunque no huelas a rosas, debes oler bien para alguna chica seguramente ¿tienes novia?
Me tomo un par de segundos en contestar, por fuera debo parecer misterioso, pero por dentro estoy feliz con mi mentor. Finalmente sacudo la cabeza negando tener novia en el 12.
-¿Un chico guapo como tú?- me dice- Tiene que haber una chica especial. Venga ¿Cómo se llama?
-Bueno, hay una chica- le digo apenado- Llevo enamorado de ella desde que tengo uso de razón, pero estoy bastante seguro que ella no sabía nada de mí hasta la cosecha. – termino con un suspiro. Sí, estoy fingiendo el no saber que me haría esta pregunta, pero el suspiro fue real, porque lo que acabo de decir es real.
-¿Tiene a otro?
-No lo sé. Aunque le gusta a muchos chicos.
-Entonces te diré lo que tienes que hacer: gana y vuelve a casa. Así no podrá rechazarte ¿eh?
-Creo que no funcionaria. Ganar… no me ayudaría, en mi caso.
-¿Por qué no?- me pregunta extrañado Caesar.
Miro rápidamente hacia donde esta Katniss, sus ojos están fijos en mí, como nunca antes.
-Porque… porque ella está aquí conmigo.
Este es el momento que soñé mil veces, por fin declararle mi amor a Katniss, solo que en mi sueño no lo hacía frente a todo Panem. Escucho al publico exclamar de asombro y tristeza, incluso Caesar está perplejo. Valió la pena, ahora somos inolvidables.
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